Historias de supremacía y revancha

Un clásico (Manchester United-Bayern de Múnich), un duelo fratricida (FC Barcelona-Atlético de Madrid), un encuentro con aires de revancha (Real Madrid-Borussia Dortmund), y un gran choque inédito en la fase de eliminatorias (París Saint-Germain-Chelsea) figuran en el cartel de la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones de la UEFA.

Seis equipos que saben lo que es ganar la “Orejona”, más el Atleti, subcampeón, y el PSG, se verán las caras el martes 1 y miércoles 2 de abril. Nada menos que los tres primeros de la liga española, los dos primeros de la Bundesliga (entre ellos el Bayern de Múnich, vigente campeón de Europa), el líder de la Ligue 1 francesa y el segundo de la Premier League, así como el Manchester United, que ha perdido fuelle en Inglaterra esta temporada.

El partido destacado
Manchester United-Bayern de Múnich, Estadio Old Trafford, Manchester, 1 de abril, 20:45h

El Manchester United apostará fuerte en la décima entrega de este clásico de la competición europea más prestigiosa. Las estadísticas se decantan ligeramente por el Bayern, con 3 victorias, 4 empates y 2 derrotas. Los Red Devils, entretanto, deambulan por la Premier League a diez puntos de los puestos clasificatorios para la Champions. Para este gran reto, no podrán contar con su goleador Robin van Persie (lesionado), ni con su segundo capitán, Patrice Evra (sancionado). Por suerte para ellos, Wayne Rooney, que podría convertirse en el primer jugador inglés en marcar 30 tantos en la Liga de Campeones, está luciendo una forma deslumbrante, tanto en su papel de goleador como de pasador.

El campeón de Europa, por su parte, ya ha sellado su 24º título nacional y se ha quitado de preocupaciones domésticas. Con todo, su empate en casa ante el Hoffenheim (3-3) mitigó un tanto su euforia, en la medida en que el grande bávaro perdió a su centrocampista Thiago Alcántara, puso fin a una racha de 19 victorias consecutivas en la Bundesliga y recibió tres goles por primera vez desde el 18 de mayo de 2013. En Europa, eso sí, encadena 7 victorias en sus 7 últimas visitas, amén de haber marcado al menos un gol en sus 13 últimos encuentros. En sus dos enfrentamientos anteriores en esta ronda de la competición, el Bayern se clasificó en ambas ocasiones, pero en la final de 1999, el Manchester obtuvo la victoria con una increíble remontada en el tiempo de descuento (2-1).

La previa

Martes, 1 de abril

FC Barcelona – Atlético de Madrid
Estos dos equipos, que van a enfrentarse por cuarta vez en esta campaña sin haber podido desempatar entre sí (1-1, 0-0 y 0-0), se conocen al dedillo. Con 93 victorias, 48 empates y 74 derrotas en 215 confrontaciones, el balance histórico es favorable al Barça. Pero Diego Simeone, que en 1997 disputó como jugador la última eliminatoria de cuartos de la Champions para el Atleti, sabe perfectamente hacer superarse a sus hombres, que practican un fútbol de tremenda entrega en pos de la recuperación del balón, y al servicio de su goleador, Diego Costa. El Barcelona, que en la liga dista un punto del líder rojiblanco, entablará en esta ocasión su 500º partido europeo (275 victorias, 116 empates, 108 derrotas). Gerardo ‘Tata’ Martino no podrá contar con Víctor Valdés, lesionado para lo que resta de temporada, y sigue a la búsqueda del mejor puesto para Neymar, que permita al brasileño expresarse plenamente.

Miércoles, 2 de abril

París Saint-Germain – Chelsea
El PSG, eliminado la temporada pasada por el FC Barcelona sin haber perdido (2-2, 1-1), se someterá a un nuevo examen de madurez europea tras venirse paseando en la liga francesa. El equipo parisino, que lleva invicto en casa 9 partidos, se apoya en una defensa muy sólida comandada por Thiago Silva, un mediocampo muy complementario y trabajador, y un Zlatan Ibrahimovic (autor de 10 dianas en esta Champions) que está disputando sin duda su mejor temporada. El cuadro londinense viene de encajar una sorprendente derrota en el campo del Crystal Palace (1-0) que le ha costado el liderato de la Premier League, y que podría infundirle ciertas dudas.

Real Madrid – Borussia Dortmund
El año pasado, el Borussia ganó en casa la ida de la semifinal entre estos mismos rivales con cuatro goles de Robert Lewandowski (4-1). Pero el conjunto de Dortmund ya no tiene la misma poderosa artillería esta temporada y, además, no podrá contar con Lewandowski por sanción. Por su parte, el Madrid todavía está conmocionado por su derrota en casa ante el Barcelona (3-4), pero posee una impresionante pegada y lleva invicto 16 partidos en casa en la competición continental.

Jugador a seguir
Marco Reus aspira a aprovechar el doble enfrentamiento contra el Real Madrid para sacar a relucir de nuevo sus mejores destellos, y seducir así más aún a los numerosos clubes europeos que lo pretenden. Aun privado de su viejo cómplice Mario Goetze, que se marchó al Bayern de Múnich, Reus sigue siendo temible. Esta campaña ya ha metido 12 goles y ha dado 8 asistencias en liga, y viene de firmar un hat trick contra el VfB Stuttgart cuando el Borussia iba perdiendo 2-0 (2-3).

Números que hablan 
4 y 8: Es decir, la cantidad de goles que les faltan a Lionel Messi y a Cristiano Ronaldo, respectivamente, para alcanzar a Raúl al frente de la tabla histórica de goleadores en la Liga de Campeones de la UEFA, con 71 dianas. El portugués, que ya ha marcado 13 tantos en la presente Champions, quiere batir el récord de 14 goles en una sola campaña, que ostenta… Messi.

La frase
“Si digo que somos favoritos me llamaréis loco. Si digo que lo es el Barça, me diréis que vamos de víctimas, así que elegid vosotros. De todas formas, lo daremos todo en el Camp Nou”.
Gabi, centrocampista y capitán del Atlético de Madrid.

¡Que se oiga tu voz!
¿Pondrá freno el Manchester United a la trayectoria triunfal del Bayern de Múnich?

Mónaco retrasa el festejo del PSG

El Mónaco (2º) se impuso (1-0) en casa del Rennes (13º) en la 33ª jornada del campeonato francés y restrasa el triunfo final del París Saint-Germain (1º), que el domingo visita al Lyon (5º).

El gol de Emmanuel Riviere en el minuto 55 permite además a los del Principado mantener la distancia de seis puntos con respecto al Lille (3º), consolidando su segunda plaza que clasifica para la próxima Liga de Campeones sin necesidad de fase previa.

“Hemos trabajado bien durante todo el campeonato pero el momento más importante es ahora. Todo el mundo quiere la segunda y la tercera plaza y no es fácil de conservar. La segunda vuelta siempre es más difícil que la primera porque todos los equipos necesitan los puntos. Pero estamos listos para la batalla final”, apuntó el entrenador del Mónaco Claudio Ranieri.

“En la primera parte no estuvimos lo suficientemente compactos, los tres de arriba estaban muy aislados. En el segundo tiempo, juntamos más las líneas y el equipo ha trabajado mejor”, analizó el técnico italiano.

Ranieri no contó con el veterano defensa Eric Abidal ni con el portero croata Danijel Subasic, que se perdió si primer partido liguero de esta temporada.

El croata fue sustituido por el argentino Sergio Romero que mantuvo su portería a cero en su debut en la Ligue 1.

Una parada de Benoit Costil, en la portería local, evitó que Layvin Kurzawa se adelantara en la primera mitad. Pero, el único gol del partido llegó a los 10 minutos de la reanudación cuando Jeremy Toulalan cedió para que Riviere marcara su 10º gol del campeonato.

Mejoría en el juego
En la segunda mitad, los monegascos mejoraron en su juego, que en los primeros 45 minutos fue lento e ineficaz a la hora de romper las compactas líneas del Rennes.

Mónaco se puede centrar ahora en preparar la semifinal de la Copa ante Guingamp del próximo miércoles. En la final, se podrían volver a cruzar con el Rennes que jugará la otra semifinal contra el Angers, de la segunda división.

Tras esta victoria liguera, el París SG, que suma 79 puntos frente a los 69 del Mónaco, deberá esperar una semana más para proclamarse campeón de Francia, con la diferencia de que, si vence al Lyon, la próxima jornada dependerá de sí mismo.

Aunque los hombres de Ranieri están casi más preocupados por la presión del Lille (3º), que amenaza su segundo puesto que sus casi utópicas posibilidades a ganar la liga.

Este sábado el Lille venció al Valenciennes (18º) y tienen ocho de ventaja sobre el Saint-Etienne (4º), por lo que tiene más cerca la clasificación para la próxima Liga de Campeones.

Los hombres de Rene Girard sumarón su novena victoria por la mínima de esta temporada gracias a un disparo del belga Divock Origi en el minuto 70, que rebotó en un contrario y entró.

Por su parte, el Valenciennes suma 29 puntos y sigue en puestos de descenso a seis del Guingamp (17º con 35) que el domingo recibe al Nantes (16º con 37).

Ibrahimovic: “El Chelsea es favorito”

El atacante sueco del París Saint-Germain Zlatan Ibrahimovic afirmó que el Chelsea, su rival en cuartos de final de la Liga de Campeones, es favorito para alzarse con la eliminatoria porque tiene más experiencia.

“Nosotros estamos haciendo una gran temporada y todo lo que logremos a partir de ahora será un plus. Afrontamos el duelo sin nada que perder. Nos preparamos desde hace dos años para estos grandes objetivos, ellos desde hace diez”, señaló.

“Somos como el Chelsea de hace nueve años, cuando llegó un nuevo propietario. Tenemos algunos jugadores con experiencia, algunos que han ganado la Liga de Campeones, aunque no es mi caso. Y otros, como Verratti, que tienen una gran calidad pero que necesitan partidos como el de mañana”, dijo.

Ibra aseguró que el PSG ha mejorado con respecto al año pasado, cuando cayeron en cuartos de final contra el Barcelona.

“Entonces todo era nuevo para nosotros. Ahora hemos dado un salto, nos conocemos mejor y nos hemos reforzado. Creo que tenemos un mejor juego colectivo y que el equipo es mejor este año”, afirmó.

El sueco aseguró que está haciendo “la mejor temporada” de su vida y que el partido contra el Chelsea puede servir para afinar las ambiciones del club.

“Si queremos estar entre los mejores hay que probarlo en este tipo de partidos. Creo que nos falta para poder decir que somos los reyes de Europa”, agregó.

Ibrahimovic tuvo palabras elogiosas con el entrenador del Chelsea, José Mourinho, con el que coincidió en el Inter de Milán.

“Es un entrenador que lo ha ganado todo a nivel de clubes y que es una gran persona. Tuve una gran relación con él”, afirmó.

Traspié del Paris Saint-Germain

El París Saint-Germain (1º) sufrió un traspié en la 33ª jornada del campeonato francés al caer (1-0) en el campo del Lyon (5º) y ahora deberá esperar que el Mónaco pierda la próxima jornada y vencer para poder proclamarse campeón matemático.

El París SG suma 79 puntos frente a los 69 de los del Principado, que el sábado vencieron 1-0 al Rennes (14º), a falta de cinco jornadas.

Este domingo, el líder no ha estado acertado cara a la portería y el gol de Jordan Ferri en el minuto 31 supuso la segunda derrota liguera del equipo de Laurent Blanc.

El PSG llevó el peso del encuentro desde el principio y gozó de buenas oportunidades, pero sus delanteros, con el uruguayo Edinson Cavani en el centro debido a la lesión del sueco Zlatan Ibrahimovic, no estuvieron finos cara a la portería rival.

El Lyon por su parte vivió del contragolpe y se encomendó a Bafetimbi Gomis para que bajara balones y bregara con los defensas visitantes.

A la media hora de partido, un robo de balón de Ferri cuando el PSG pretendía salir jugando desde su área cambió el signo del duelo. El medio francés se encontró solo y no se lo pensó, cargó la pierna, disparó y el balón se coló al fondo de la red haciendo inútil la estirada del italiano Salvatore Sirigu.

Pese al gol el guión no cambió, el PSG vivía en campo rival y el Lyon salía con velocidad, pero el líder fue incapaz de dar la vuelta al marcador.

Oportunidad de brillar
Tanto Sirigu como su homólogo el portugués Anthony Lopes tuvieron oportunidad de brillar. El italiano salvó acrobáticamente un nuevo disparo de Ferri mediada la segunda mitad y, a los pocos minutos, Lopes evitó un remate peligroso al desviar con la punta de los dedos una falta botada por el argentino Ezequiel Lavezzi.

Los últimos minutos fueron una auténtico asedio a la portería local. El PSG lo intentaba de todas las maneras y con todos sus hombres pero cuando no despejaba Lopes, lo hacía un defensa o los delanteros disparaban desviado.

Antes, el Saint Etienne empató este domingo 2-2 en su desplazamiento a Reims (8º), que se adelantó en el marcador con goles de Gaëtan Charbonnier (24) y Franck Signorino (50), pero los Verdes lograron la igualada con tantos del brasileño Brandao (51) y François Clerc (90+1).

Con este empate, el Saint Etienne suma 56 puntos, siete menos que el Lille (3º), que el sábado derrotó al Valenciennes por 1-0 y que ocupa la última posición que clasifica para la Liga de Campeones.

En el otro partido disputado este domingo, el Nantes (12º) venció 1-0 al Guingamp (17º).

Makelele: “Puedo sentir lo que va a pasar sobre el césped”

El último enfrentamiento entre París Saint-Germain y Chelsea data de 2004. En aquel entonces, un PSG con recursos limitados no pudo pasar del 0-0 en la vuelta en Stamford Bridge frente a la constelación de estrellas que presentaban los Blues, tras un severo 0-3 en la capital francesa. En las filas del conjunto londinense, un tal Claude Makelele, entonces en su apogeo, había reinado con maestría en la medular.

Diez años más tarde, en el reencuentro entre ambos clubes, que tendrá lugar en los cuartos de final de la Liga de Campeones de la UEFA 2013-14, el ex internacional francés estará en el bando contrario, como ayudante de Laurent Blanc al timón de un equipo que ha pasado a ser el nuevo ‘coco’ del Viejo Continente. Fue en el conjunto parisino donde Makelele colgó las botas en 2011, tras una carrera en la que se convirtió en la referencia última en materia de colocación, recuperación de balones y enlace entre la defensa y el ataque.

Entre su reconversión, la nueva dimensión del PSG, las especificidades de su antiguo puesto, la identidad del que considera su heredero, el nivel actual de los Bleus, o su implicación en iniciativas benéficas, el que fuera 71 veces internacional con Francia tenía abundantes temas de los que hablar cuando, el pasado 4 de marzo, fifa le tendió su grabadora al margen del Partido contra la Pobreza.

Claude, el París Saint-Germain posee en sus filas un jugador excepcional: Zlatan Ibrahimovic. Aun cuando usted jugó en su momento con futbolistas de talla mundial, ¿le sorprenden sus actuaciones?
No, no me sorprende lo que está haciendo Zlatan en estos momentos. Es un competidor, un gran jugador que quiere ganar títulos. Siempre quiere avanzar; quiere superar lo que ya ha conseguido en otros grandes clubes, y pone todo lo que está en su mano para ello. A un jugador así no tienes que decirle nada; es él quien lidera a los demás jugadores, quien tira de ellos hacia arriba. A veces, hay que hablar con algunos para insuflarles confianza. Ibrahimovic no lo necesita; posee todo el bagaje necesario.

¿Cómo está viviendo su papel en el banquillo, siendo que hace poco estaba sobre el césped para jugar estos partidos?
Desde el banquillo, veo más rápido lo que pasa; lo anticipo, lo sé con antelación. Lo viví como jugador multiplicado por mil; lo cual me confiere una percepción muy aguda de las situaciones venideras. Puedo sentir lo que va a pasar sobre el césped. Cuando era jugador, no podía explicarlo realmente; “vivía” el momento. Ahora, mi papel consiste en explicar, analizar y, sobre todo, transmitir.

Usted desempeñaba una función especial, ingrata pero crucial: la de recuperador o enlace entre la defensa y el ataque. En el PSG, ¿quién se asemeja más a usted por su juego?
El ejemplo que conozco bien, porque lo entreno en París, es Blaise Matuidi. En este puesto, tienes que abstraerte de tus ambiciones personales; es un papel muy especial. En la selección de Francia hay una riqueza enorme en el mediocampo, en ese registro: Yohan Cabaye está en plena progresión; Matuidi, al que acabo de citar… Estos chicos todavía no poseen una experiencia enorme, pero ya han comprendido lo que implicaba su posición en el campo. Deben transmitírselo a los demás, con total tranquilidad. Es un puesto muy ingrato, en el que se exige mucho y en el que no hay que reivindicar nada.     

Aun así, ¿no resulta un poco frustrante trabajar en la sombra?
En un equipo, cada uno tiene su función. Cada uno debe saber lo que tiene que hacer para que el equipo funcione mejor; para que el equilibrio sea perfecto. Una vez que aceptas eso, te entregas al cien por cien, con un entusiasmo enorme. Hay que amar este puesto para jugar bien ahí; de lo contrario, la cosa no funciona. Pero en caso afirmativo, se puede disfrutar de veras; es un papel que procura muchas satisfacciones. Pienso que Blaise tiene todas esas cualidades, esa garra, aunque se puede perfeccionar. Voy a seguir empujándole para que progrese, porque creo que puede convertirse en uno de los mejores centrocampistas del mundo, simple y llanamente.

A unas semanas de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, ¿qué le parece la selección de Francia?
Me parece que los Bleus marchan bien. Están como “curados”; han adquirido consciencia de sus cualidades. No estoy hablando de las individualidades, sino del colectivo; se han dado cuenta de su fortaleza. Para una gran competición, eso es lo más importante. Hace falta un núcleo en el grupo. Tiene que haber solidaridad entre jugadores. Ésa es la base, y lo han comprendido. No me cabe ninguna duda sobre la calidad de este grupo, y creo incluso que podrían dar la sorpresa.

Al igual que en Alemania 2006, no se ve a Francia como favorita en Brasil. ¿Se trata de una ventaja?
No sé si se puede comparar. En 2006, tres de nosotros regresamos a la selección a última hora: Zinedine Zidane, Lilian Thuram y yo mismo. Esos retornos tardíos no crearon tensiones ni nada por el estilo, porque lo que importaba para cada uno de nosotros en la plantilla era la noción de equipo de Francia; ese sentimiento especial. Creo que esta generación también lo ha captado. Si lo han comprendido, será un punto fuerte importantísimo en Brasil. Si llegamos a la final en 2006, fue gracias a ese pequeño suplemento de alma. Es lo que permitió que las individualidades brillaran. Para llegar a lo más alto en un campeonato así, es absolutamente necesario.

Cuando se habla de Brasil, ¿qué es lo que le viene a la mente?
Brasil es el fútbol. Pienso en la samba, en los detalles técnicos, en una bicicleta… Veo goles, alegría, espectáculo, placer. Para los brasileños, jugar sigue siendo ante todo un placer; es algo que surge a menudo cuando lo comentamos con ellos, y es agradable.

Usted participó en el Partido contra la Pobreza organizado por Ronaldo y Zidane para ayudar a Filipinas. ¿Es importante para usted participar en actividades semejantes?  
Es importante para todos los jugadores. Volver a verse, y por una buena causa. Yo siempre he dado mucho. Lo que hacen Ronaldo y Zidane es excepcional: abre los ojos a la gente sobre una situación concreta, en este caso la de Filipinas; y eso permite también dar otra imagen de los futbolistas. Para nosotros, los jugadores, no siempre nos es fácil explicarnos. Este partido es la mejor forma de pasar a la acción, simple y llanamente.

¿Considera una necesidad que los jugadores o ex jugadores se comprometan con estas causas? 
Cumplimos un papel importante con respecto al mundo del fútbol en general, y respecto a nuestros jóvenes en particular. El carácter muy mediático de nuestro deporte hace que, por momentos, la gente se olvide de que somos seres humanos, que tenemos nuestras sensibilidades y que hacemos cosas por nuestros seres queridos, pero también por otras buenas causas. Los jugadores de fútbol se movilizan regularmente para ayudar a la gente que se encuentra en situaciones difíciles. No se habla de ello a menudo, y es una lástima. En lo que a mí respecta, participo en varias actividades benéficas; particularmente en África, porque ahí es donde se encuentran mis raíces.

¿Cuándo fue consciente de que debía concluir su carrera de jugador?
Me di cuenta cuando empecé a ejercer de entrenador sobre el campo. Daba instrucciones, reubicaba a todo el mundo, decía a uno que se calmara, a otro que defendiera para conservar el resultado… y, como consecuencia de ello, ya no desempeñaba mi papel de jugador a fondo. En ese momento, comprendí que había que pasar el testigo. ¡No se puede hacer todo! De hecho, no echo mucho de menos el terreno de juego. Es un poco surrealista, porque pensaba de veras que me resultaría difícil. Pero como enseguida me volví a ver en el banquillo, imagino que la ruptura no fue demasiado violenta.

¿Qué hizo justo después de tomar esa decisión?
Al día siguiente de mi decisión, ¡me iba de vacaciones! Una buena forma de desconectar… Pero a pesar de todo, recuerdo que pensaba en el fútbol. Me preguntaba qué iba a hacer luego; si iba a entrenar enseguida, si me tomaría un año sabático… Pero no podía hacer eso; el fútbol es toda mi vida…

Gradel va en busca de la magia

En los albores del año 2013, todos los indicadores estaban en verde para el extremo del Saint-Etienne. A base de regates, de goles y de asistencias, el marfileño se había vuelto intocable tanto en su club como en su selección. Nada parecía poder entorpecer la marcha hacia delante del Elefante, hasta que se produjo una lesión entrenándose, en marzo de 2013. Diagnóstico: rotura de los ligamentos cruzados de la rodilla; seis meses de baja.

“Ha sido toda una prueba de fuego”, admitió nuestro protagonista a fifa. “Con una lesión así, se tarda tiempo a la fuerza en recuperar tu mejor nivel”. Un año, exactamente. Tras verse relegado a jugar trozos de partidos desde su regreso a la competición en septiembre de 2013, Gradel volvió recientemente a ver la luz al final del túnel. Tras haber dado la victoria a su equipo en el derbi ante el Olympique de Lyon (1-2), una semana más tarde empató en el último minuto del encuentro ante el Niza (1-1), antes de rubricar un partido completo ante el Reims el pasado domingo (2-2). Un regreso ganado a pulso…

“El trabajo acaba dando sus frutos. Siempre mantuve la confianza en mí mismo; sabía que tenía las cualidades para regresar. En ningún momento bajé los brazos”, analizó Gradel. “Algunos pensaban que estaba acabado, que no iba a conseguir reponerme de esa lesión. Eso es no conocerme bien. Siempre he sabido de lo que era capaz. He seguido siendo el mismo jugador; simplemente me faltaba tiempo para demostrarlo”.

Con sólo 371 minutos repartidos en nueve encuentros durante la primera parte del campeonato liguero, el futuro de Gradel en el Saint-Etienne se había oscurecido. Tras haberse dado por hecha su marcha este invierno al fútbol inglés (que conoce bien por haberse formado en el Leicester y haber jugado en el Leeds), Mad Max se quedó finalmente con los Verdes, que actualmente ocupan el 4º lugar en la Ligue 1. “No me arrepiento absolutamente de nada. Quedan seis partidos de liga, estamos haciendo una buena temporada, y solamente me concentro en eso”.

Muñequeras de amor
En eso… y en su selección. Y es que, desde que dio sus primeros pasos en Abiyán (donde nació en 1987), Gradel sólo tiene en boca a los Elefantes: “Lo representan todo para mí. Son mis amigos, mi familia, mi motor, mi razón de ser. Es por ellos por lo que existo”, confesó Gradel, quien, en cada partido, luce orgulloso muñequeras con los colores naranja, blanco y verde; y de ahí extrae las fuerzas: “Es un homenaje, una forma de decir que estoy orgulloso de mis colores, de mi país”.

Sus prestaciones con Costa de Marfil hablan por sí solas. Gradel, empleado la mayoría de las veces como comodín de lujo, se muestra decisivo a menudo, como en el último amistoso ante Bélgica del pasado marzo, donde marcó el gol del empate en el tiempo añadido (2-2). “Aunque no sea titular en todos los partidos, considero que Max-Alain es más que un comodín”, subrayó Sabri Lamouchi, su seleccionador, que elogió el buen estado de ánimo de su discípulo. “A nivel del grupo, ya es alguien que está bien integrado y que hace de vínculo entre las dos generaciones. Con nosotros, está llamado a asumir grandes responsabilidades en los próximos años. Debería tomar el relevo de los veteranos”.

Entretanto, Gradel saborea cada momento que pasa con su selección. “Siempre estamos contentos de reencontrarnos. Pasamos momentos geniales juntos. Realmente hay un buen ambiente y alegría de vivir en este grupo. Las concentraciones siempre resultan demasiado cortas”, lamentó el extremo, a unas semanas de una Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™ que debería reunir a los Elefantes al menos unas semanas. “Evidentemente, espero ser de la partida. Confío en mí y en mis cualidades. Voy a seguir trabajando y a procurar no tener nada de lo que arrepentirme. No soy yo quien tiene la última palabra, pero me estoy esforzando para poner todas las bazas a mi favor”.

“Participar en un Mundial es un sueño”, continuó, “no es algo que se le conceda a todo el mundo. Algunos, por más que hayan gozado de magníficas carreras, no han tenido esa suerte. El que viene es aún más especial, porque es en Brasil. Va a ser mágico”, aseveró, antes de concluir: “Pero no quiero hablar demasiado de eso… ¡prefiero esperar a que esté allí! Nunca se sabe lo que puede pasar hasta entonces”.

Lavezzi y Pastore impulsan al PSG (3-1)

El París Saint-Germain dio un gran paso hacia las semifinales de la Liga de Campeones, con un 3-1 sobre el Chelsea, en la ida de cuartos de final, con un gol al principio de Ezequiel Lavezzi y, especialmente, uno en el descuento de otro argentino, Javier Pastore.

Lavezzi abrió el marcador en el 4 y el belga Eden Hazard equilibró provisionalmente para los londinenses en el 27 de penal. En la segunda parte, un tanto en contra del brasileño David Luiz (61) dejó a los franceses con ventaja y Pastore, con otro en el descuento final (90+3), fijó una ventaja importante para los suyos de cara a la vuelta.

El triunfo mitigó la preocupación de los parisinos por dos de sus jugadores, su estrella sueca Zlatan Ibrahimovic y el italiano Marco Verratti, que se retiraron del campo por lesión durante este partido.

‘Ibra’ es el máximo anotador del equipo en esta Liga de Campeones (10) y una pieza clave en el ataque del equipo. Fue sustituido con un dolor en la parte trasera del muslo derecho, que dejaría muy en el aire su presencia en el choque de vuelta.

Su entrenador, Laurent Blanc, dijo tras el choque que es “una lesión muscular” que necesitará un tiempo de recuperación, pero no estimó cuánto.

El que no estará en ese partido de vuelta será el brasileño Ramires, pieza importante del Chelsea, que fue amonestado y tendrá que cumplir un partido de suspensión.

El Chelsea, que el pasado fin de semana cedió el liderato de la Premier League en beneficio del Liverpool, continúa con sus malos resultados y tiene complicado seguir adelante en la búsqueda de su segunda corona europea, tras la lograda en 2012.

El París Saint-Germain, líder destacadísimo en la liga francesa y que la pasada campaña cayó en cuartos de la ‘Champions’ ante el Barcelona de Leo Messi, parece ahora tener cerca su regreso a semifinales de este torneo, por primera vez desde 1995.

Apertura del marcador
Casi sin tiempo para que los equipos se asentaran sobre el césped del Parque de los Príncipes, el París Saint-Germain asestó un zarpazo con el primer gol. Blaise Matuidi envió un centro al área, que John Terry despejó mal y Lavezzi, atento, firmó el 1-0.

El propio ‘Pocho’ Lavezzi tuvo la siguiente gran ocasión del campeón francés, con un disparo que se fue al lateral de la red.

El Chelsea remontó el vuelo con un penal de brasileño a brasileño, de Thiago Silva sobre Óscar. Hazard transformó la pena máxima para el 1-1 (minuto 27).

Lavezzi seguía siendo el hombre más peligroso de los parisinos y en el 32 obligó a otra buena intervención de Petr Cech. Mientras, el Chelsea hacía daño al contragolpe y Hazar, con una volea, envió al palo.

En la segunda parte, Lavezzi (52) volvió a rozar el tanto, que tuvo que llegar con un centro del propio jugador argentino que el brasileño David Luiz (61) envió al fondo de su propia portería cuando intentaba despejar.

La lesión de Ibrahimovic disparó las alarmas, pero el resto de atacantes parisinos seguían intentando ampliar la victoria.

El uruguayo Edinson Cavani no lo consiguió en el 84 con un disparo algo desviado, pero sí lo logró Pastore, que había entrado en el 85 en lugar de Lavezzi.

Fue en el 90+3, en una jugada personal del argentino, que se fue del español César Azpilicueta y de los veteranos Frank Lampard y John Terry, para batir por bajo a Cech y poner la eliminatoria muy de cara para el campeón de Francia.

Cavani hace campeón al PSG

El uruguayo Edinson Cavani marcó un doblete en la final de la Copa de la Liga de Francia y permitió a su equipo, el París Saint-Germain, hacerse con el título tras ganar (2-1) al Lyon en el Stade de France.

El delantero abrió el marcador nada más empezar el duelo (minuto 4) y amplió la ventaja de su equipo al final de la primera mitad, al anotar un penal (33) cometido sobre el brasileño Lucas Moura, pero en el minuto 56 Alexandre Lacazette recortó diferencias, lo que evitó que los parisinos tuvieran un partido cómodo.

El PSG dominó el encuentro, que por momentos se tornaba peleado en media cancha, mientras que el Lyon únicamente podía esperar atrás y confiar, al igual que el fin de semana anterior, en el físico de sus delanteros.

Pero ni Cavani ni sus compañeros se iban a dejar sorprender. El propio uruguayo obligó al portero lionés, el portugués Anthony Lopes, a hacer una parada de mérito cuando de primeras lanzó un cañonazo a la escuadra tras un rechace de la defensa.

Poco más tarde, Lopes pasó a ser el villano cuando, al ir a cubrir un pase largo del brasileño Thiago Silva a su compatriota Lucas Moura, derribó al delantero sobre la línea del área.

El guardameta se libró de la roja, pero nada pudo hacer ante el disparo de Cavani desde el punto fatídico.

Final con nerviosismo
En la reanudación, todo seguía igual, pero esta vez el Lyon sí pudo celebrar un gol.

Lacazette coguió el balón en la medular del campo y, tras sortear a los rivales que salían a su paso, disparó pegado al palo lejos del alcance de Nicolas Douchez, que en la final sustituyó al italiano Salvatore Sirigu en la portería parisina.

Pese al dominio de los capitalinos, que pudieron ampliar su ventaja, sobre todo a balón parado, el Lyon consiguió tener más el balón en los minutos finales y también tuvo ocasiones para empatar.

Pero los dos tantos de Cavani fueron insuperables para el Lyon y el París Saint-Germain se alzó con su cuarta Copa de la Liga, su primer título del año 2014.Ahora a Cavani y su PSG les queda asegurar la liga.

El PSG queda a un paso del título

El París Saint-Germain, líder destacado, sufrió muchísimo para ganar 1-0 en casa al modesto Evian (16º), con gol de Blaise Matuidi en el minuto 89, en la 34ª jornada de la liga francesa, pero quedó ya a un paso de ser matemáticamente campeón.

El equipo de la capital asegurará el título si vence el domingo al Sochaux, también de la zona baja (18º).

A cuatro jornadas para el final cuenta con 10 puntos de ventaja sobre el Mónaco (2º). El París Saint-Germain podría incluso ser campeón sin jugar, el sábado, si el equipo del Principado pierde en el terreno del colista y ya descendido Ajaccio.

Los hombres de Laurent Blanc tienen por lo tanto el objetivo ya casi en su mano, a pesar de que parecen haber bajado su rendimiento y su grado de motivación.

En ello tuvo mucho que ver la reciente eliminación de los parisinos en los cuartos de final de la Liga de Campeones, después de haberse adelantado 3-1 al Chelsea en la ida. En la vuelta cayeron 2-0 en Londres y quedaron apeados de manera dolorosa, en una competición donde tenían depositadas muchas ilusiones.

“Nuestra primera parte fue mala, no afrontamos este partido con la actitud correcta. Teníamos poca motivación”, admitió Blanc.

Este partido ante el Evian correspondía a la 34ª jornada, que se disputó el pasado fin de semana, pero donde el París Saint-Germain estaba disputando la final de la Copa de la Liga, que ganó ante el Lyon (2-1). Antes del duelo de este miércoles, el equipo dedicó el trofeo conseguido a su afición, en el césped del Parque de los Príncipes.

Protagonista del partido
Matuidi, que había entrado en juego en el minuto 71, terminó siendo el protagonista del partido, derribando la muralla del Evian.

Logró el único gol del partido, introduciendo el balón por debajo de las piernas del arquero danés Jesper Hansen en el 89, tras ser asistido por el brasileño Lucas Moura.

El Evian había resistido con apuros hasta entonces, después de haberse quedado con un jugador menos en el 61, por la expulsión por segunda amarilla de su defensa comorense Kassim Abdallah.

“Ganar una liga siempre es complicado”, declaró Matuidi tras el final del partido, deseando que su equipo pueda lograrlo este mismo de semana en Sochaux, pese a que vaticinó que será “díficil” frente a un rival que se juega la permanencia en la élite.

El París Saint-Germain contó de entrada con sus atacantes argentinos Ezequiel Lavezzi y Javier Pastore, y con el goleador uruguayo Edinson Cavani, pero ninguno de ellos tuvo puntería en esta ocasión.

En el otro partido de la Ligue 1 jugado este miércoles, el Lyon (5º), derrotado en la final de la Copa de la Liga, sólo pudo empatar 0-0 en el terreno del Toulouse (9º).

Los lioneses podían haber alcanzado a puntos al Saint-Etienne (4º), pero quedan dos por detrás. De lo que se alejan definitivamente es del sueño de clasificarse para la Liga de Campeones, ya que está a 9 puntos del Lille, que ocupa el tercer puesto, el último que permite ese objetivo en la Ligue 1.

El horizonte internacional de Laura Georges

Esta temporada ha sido la del regreso a los orígenes para Laura Georges. Tras conquistar seis títulos de liga francesa y dos Ligas de Campeones con el Lyon, esta futbolista oriunda de Chesnay, en la región parisina, volvió el verano pasado a un entorno que conoce bien, y al primer club de su carrera. “Es un gran cambio pasar del Olympique de Lyon al París Saint-Germain, pero está yendo bien, y estoy contenta de haberme reencontrado con mis seres queridos. Todo es mucho más sencillo”, confiesa la defensora, de 29 años, a fifa.

Más sencillo en el plano personal, aunque en el deportivo la dificultad haya aumentado. El PSG es actualmente segundo de la liga francesa, a cinco puntos del Lyon. “En cuanto al juego, el Lyon sigue estando un peldaño por encima, con un plantel que se conoce desde hace mucho tiempo”, admite. “Pero nosotras vamos por el buen camino, y progresamos. En lo que respecta a las infraestructuras, creo que incluso el PSG está mejor equipado que el Lyon, y también mejor organizado y estructurado”.

¿Dos derrotas y un empate siguen siendo un lastre para poner fin a la hegemonía del equipo de Ródano, que avanza hacia su octavo título consecutivo? “Cuando se juega en la liga francesa, sí”, replica la parisina, que esta temporada ha registrado una derrota y una victoria contra sus excompañeras. “No es como en Alemania. Aquí hay muy pocas sorpresas, con grandes diferencias de nivel, y los grandes ganan todos los partidos. No resulta fácil plantarle cara al Lyon, porque los rivales no son lo bastante fuertes y no se puede contar con que los demás equipos le ganen. Además, el Lyon tiene la capacidad de mantener la concentración y la regularidad en su desempeño. Es su gran virtud”.

Primero Europa y luego el mundo
Para las jugadoras de Farid Benstiti, queda un gran reto por conseguir en esta campaña de 2013/14: la clasificación europea, que se decidirá probablemente en el duelo de rivalidad local contra el Juvisy, tercero, el próximo 25 de mayo. En el caso de Georges, los objetivos internacionales van más allá de los colores rojiazules del PSG. También vuelve la competición preliminar de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Canadá 2015™ con la selección francesa, que se medirá con Hungría el 7 de mayo. A pesar de un pleno de seis victorias y una colosal diferencia de goles, de +39, las Bleues todavía no dan nada por sentado. “No se ha conseguido nada aún, hay que mantener la concentración hasta el final y no tomar ningún partido a la ligera. Finlandia nos pisa los talones, y habrá que demostrar seriedad contra ese equipo”, analiza la jugadora, internacional en 147 ocasiones, más que ninguna otra integrante del combinado actual. 

En septiembre les aguardan dos duelos ante el conjunto nórdico, que esperan aprovechar para terminar bien la campaña y estar de nuevo en la cita mundialista, en la que pretenden mejorar la cuarta posición obtenida tanto en Alemania 2011 como en Londres 2012. En el último Torneo Olímpico de Fútbol Femenino, las jugadoras de Bruno Bini vieron cómo se les escapaba el bronce tras sufrir una cruel derrota ante Canadá, y fueron incapaces de rehacerse en la Eurocopa 2013, al ser eliminadas por Dinamarca en cuartos de final.

Esa inmensa decepción provocó la llegada de Philippe Bergeroo al puesto de seleccionador. “Él continúa el trabajo que se había comenzado, y nos hace progresar más en el plano táctico. Nos aporta su experiencia de entrenador profesional en equipos masculinos, y hace que progresemos como equipo”, se congratula Georges, quien reconoce que lo que ha impedido a las Bleues rendir a un mayor nivel en las fases finales “era más un problema psicológico y de estado de ánimo del equipo”. 

¿Van a confirmar por fin su potencial al más alto nivel? “Eso espero”, exclama. “Empezamos a tener una cierta experiencia en grandes torneos internacionales, y de alcanzar las semifinales. Es importante, porque sabemos cómo afrontar esos momentos, qué es lo que hace falta para poder llegar hasta el final y la importancia del ánimo del equipo, así como de la recuperación. Espero que podamos clasificarnos y rivalizar con los grandes equipos”.